En los tres días que han transcurrido desde que comencé el blogg, descubrí una cosa: No soy bulímica. No me aceptaría serlo, por lo que he decidido dejar de vomitar. Fue una de las decisiones más difíciles que podría haber hecho, pero antes de ayer, fue tanto el esfuerzo que hice por vomitar, tanto el asco que me di a mí misma, y al final, todo en vano, ya que la comida siguió dentro de mí hasta el final. Mía no es alguien en quien se pueda confiar.
Para no volver a verme nunca en la situación de quedarme con la comida dentro mío, tuve que "obligarme" a algo; ya no volveré a comer. Puede parecer extremista, pero sé que no estoy volviéndome una anoréxica nerviosa. Sufro de anorexia, pero no padezco Anorexia Nerviosa. Soy lo suficientemente inteligente para estar segura de eso, porque bueno, aunque no sienta verdadera necesidad de comer, lo hago aunque sea un poco (500 cal aprox). Aunque me estoy aburriendo de comer cuando podría simplemente estar en ayunas todo el día. Mañana, solo consumiré 300 calorías en lo sumo, posiblemente menos. No creo que se me dificulte mucho, soy fuerte últimamente.
Algo muy importante que no había mencionado: Se vienen las fiestas patrias de mi país, por lo que habrá comida por todas partes. Tengo tanto miedo. no quiero engordad, no quiero odiarme aún más, pero no sé cómo evitar comer. Es casi una exigencia de la sociedad, comer mucho esos días, eso sumado a que AMO la carne me tienen el trabajo muy difícil. No quiero volver a vomitar, pero probablemente termine haciéndolo si me da un atracón y no logro controlarlo.
Espero pronto poder recordar quién soy.
Espero pronto poder recordar quién
Otra acomplejada más
No destaco ni paso desapercibida, no soy ni especial, única, rara o normal; la verdad, no soy nada, no siento nada. Escribiré este blog solo para poder desahogarme sin sentir que le estoy dando lástima a los demás. Nadie lo leerá, nadie lo recordará. Ésta soy yo.
miércoles, 11 de septiembre de 2013
domingo, 8 de septiembre de 2013
El motivo de comenzar
He sufrido de bulimia por un tiempo. No por mucho la verdad, y puede ser que ni siquiera sea una verdadera bulímica, pero el daño emocional que me ha dejado lo puedo sentir, lo puedo palpar. Es increíble como duele verse al espejo y ver tanta imperfección, tanto odio, tanto dolor. Soy débil.
Sí, soy débil, soy débil, soy débil. He sucumbido al estereotipo de belleza de la sociedad, he caído ante la tentación de la comida, y no logro soportarme. Me odio, no me gusto, me doy asco y no solo físicamente. Hay algo dentro de mí que me desagrada, me disgusta y no estoy segura de qué es. Quizás es todo, quizás es nada.
Ayer, vomité. Me costó tanto. Me sentí tan mal, tan asquerosa, tan horrible. Intenté pedir ayuda a un amigo, y éste no respondió. Creo que ya no tengo casi a nadie, y me duele reconocerlo. Son muy pocos en los que puedo confiar, muy pocos los que se preocuparían si me llegara a pasar algo, y probablemente, son aún menos de los que yo creo.
Algo ha estado muy mal conmigo estos días. Me deprimo muy fácilmente, como sabiendo que después me voy a odiar aún más... Comienzo a amar la sensación de vacío en el estómago.
Hoy, intenté no comer; no lo logré. Pero, ingerí menos de 800 calorías, eso ya es algo. Lo seguiré intentando, quiero dejar de comer, quiero ser linda, quiero sentirme linda.
Acabo de preguntarle a alguien a quien quise demasiado, y por quién perdí a mi mejor amistad, si era mi amigo. Me contestó que no. Y no me dolió tanto como pensé que sería, creo que, ya lo sabía desde hace mucho tiempo.
Y es que, todo ha cambiado tanto, yo lo he hecho, y demasiado. No sé las causas de estos cambios, y no sé si quiero descubrirlas. Por ahora, me iré a dormir, espero despertar mañana sintiéndome mejor.
Espero pronto poder recordar quién soy yo.
Sí, soy débil, soy débil, soy débil. He sucumbido al estereotipo de belleza de la sociedad, he caído ante la tentación de la comida, y no logro soportarme. Me odio, no me gusto, me doy asco y no solo físicamente. Hay algo dentro de mí que me desagrada, me disgusta y no estoy segura de qué es. Quizás es todo, quizás es nada.
Ayer, vomité. Me costó tanto. Me sentí tan mal, tan asquerosa, tan horrible. Intenté pedir ayuda a un amigo, y éste no respondió. Creo que ya no tengo casi a nadie, y me duele reconocerlo. Son muy pocos en los que puedo confiar, muy pocos los que se preocuparían si me llegara a pasar algo, y probablemente, son aún menos de los que yo creo.
Algo ha estado muy mal conmigo estos días. Me deprimo muy fácilmente, como sabiendo que después me voy a odiar aún más... Comienzo a amar la sensación de vacío en el estómago.
Hoy, intenté no comer; no lo logré. Pero, ingerí menos de 800 calorías, eso ya es algo. Lo seguiré intentando, quiero dejar de comer, quiero ser linda, quiero sentirme linda.
Acabo de preguntarle a alguien a quien quise demasiado, y por quién perdí a mi mejor amistad, si era mi amigo. Me contestó que no. Y no me dolió tanto como pensé que sería, creo que, ya lo sabía desde hace mucho tiempo.
Y es que, todo ha cambiado tanto, yo lo he hecho, y demasiado. No sé las causas de estos cambios, y no sé si quiero descubrirlas. Por ahora, me iré a dormir, espero despertar mañana sintiéndome mejor.
Espero pronto poder recordar quién soy yo.
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